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Primero quiso ocultarlo, después lo minimizó y ahora intenta desacreditar lo mismo a medios que a pescadores que registran lo que sucede
00:01 martes 31 marzo, 2026
Colaboradores
La gobernadora (es un decir) de Veracruz, Rocío Nahle es omisa y engaña.
Ha vuelto de la mentira una política de su gobierno. Si hace meses negó lo evidente, inundaciones y tragedia en Poza Rica, ahora vuelve a escena con mayor descaro y una dosis adicional de cinismo ante del derrame de hidrocarburo que ha golpeado al Golfo de México y contaminado 630 kilómetros de litoral (como han reportado organizaciones como Greenpeace) desde hace un mes.
Primero quiso ocultarlo, después lo minimizó y ahora intenta desacreditar lo mismo a medios que a pescadores que registran lo que sucede.
Frente a las evidencias y testimonios, ella se aferra a sus “otros datos”. El ecocidio está a la vista de todos, pero ella solo ve “gotitas” de chapopote.
Ante el inicio de Semana Santa, pescadores de Veracruz afectados por el derrame de hidrocarburo -desde hace un mes- que no podrán vender sus productos, acusaron el abandono de las autoridades y exigieron la presencia de Nahle.
“No tenemos respaldo de la gobernadora, no tenemos ningún respaldo. La gobernadora está minimizando las cosas, las está negando. Pareciera que (…) está respaldando a los que provocaron el daño”, dice Eunice Contreras Sánchez, secretaria de la cooperativa de pescadores Punta El Salado, en Mecayapan, al sur de Veracruz.
Son más de 600 kilómetros de playas afectadas, lo mismo en Tabasco que en Veracruz y Tamaulipas.
Los políticos están buenos para ir a pedir el voto, pero son malos para volver cuando aparece la tragedia. Nahle, que anduvo visitando cada municipio en campaña, ahora no se para en los lugares del desastre. ¿Por qué no va a los lugares que sufren por el derrame? ¿Por qué niega la realidad?
Miles de pescadores y prestadores de servicios, que veían en la Semana Santa una oportunidad, están contra las cuerdas. Y como las versiones desde el gobierno bailan y nadie es formalmente responsable, ¿a quién denuncian? ¿Quién les da la cara?
El supuesto barco que causó el derrame no aparece. No es creíble, a menos que hablemos de un entramado de corrupción mayor. Porque, si cada pescador tiene una tarjeta de pescador, las embarcaciones tienen nombre, tienen puerto, tienen una capitanía, tienen una dirección y las cooperativas tienen nombre y tienen una dirección, ¿cómo es que el gobierno no puede decir qué barco provocó el desastre?
Crecen las sospechas de que ese supuesto barco en realidad no existe. ¿Quién o qué provocó el derrame, entonces?
El pasado 13 de marzo, Nahle presumió un apoyo de 12 mil pesos para los afectados, pero el presidente de la Federación de Sociedades Pesqueras y Cooperativas de Alvarado, Jaime Santiago Rojas, dice que la ayuda son 8 mil pesos que reciben como parte del programa Bienpesca, (que se da todos los años), más 4 mil extras, y que no es para todos.
Calcula que son más de 50 mil pescadores afectados, y el programa solo apoya a la mitad.
El jueves pasado, Nahle rechazó la molestia de los pescadores.
“Los pescadores de Alvarado están preocupados”, le dijeron. “No, no, acabo de estar con ellos”, respondió y huyó.
“No es cierto, aquí nunca ha venido, nadie del gobierno se ha aparecido a preguntar por los pescadores”, dijo Esmeralda Martínez, integrante de la cooperativa de Alvarado
Nahle quiere maquillar la realidad y disfrazar la verdad. Lo único que consigue es exhibir su incapacidad, evidenciar las mentiras de su gobierno y mostrarse desconectada de la realidad.
POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
COLABORADOR
@MLOPEZSANMARTIN