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Asociación civil advierte omisiones tras denuncia previa y solicita reforzar acciones de protección animal
17:41 martes 17 marzo, 2026
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Un nuevo caso de presunto maltrato animal en la colonia Valle de Bravo volvió a evidenciar vacíos en la atención institucional y en la responsabilidad de los propios dueños. En un domicilio de la avenida Xilantro, dos perros fueron localizados en la azotea, expuestos a condiciones adversas y con visibles signos de desnutrición, de acuerdo con el seguimiento realizado por la asociación protectora “Salvando Huellitas”. El caso ya había sido reportado previamente a la autoridad municipal, que acudió al sitio y emitió un apercibimiento por escrito a los propietarios. Sin embargo, según los integrantes de la asociación, no se aplicaron medidas adicionales que garantizaran el bienestar de los animales, lo que permitió que las condiciones se mantuvieran prácticamente sin cambios hasta una nueva intervención ciudadana. Durante la inspección más reciente, las personas responsables del domicilio señalaron que, debido a sus jornadas laborales, olvidaban alimentar a los animales. Tras varias horas de diálogo, finalmente accedieron a entregar a los perros para que fueran trasladados y valorados por personal especializado, donde recibirán atención veterinaria y seguimiento. El caso pone en evidencia dos niveles de responsabilidad: por un lado, la obligación directa de quienes tienen mascotas de garantizar condiciones dignas de vida; por otro, la actuación de la autoridad ante reportes formales de maltrato. La emisión de apercibimientos sin mecanismos de verificación o seguimiento efectivo deja abierta la posibilidad de que las condiciones de riesgo persistan, incluso cuando ya han sido documentadas.
Únete a nuestro canal de WhatsApp para no perderte la información más importante 👉🏽 https://gmnet.vip/7Be3H Mientras organizaciones civiles continúan interviniendo para rescatar y rehabilitar animales en estas condiciones, el debate se mantiene sobre la necesidad de fortalecer los protocolos municipales, no sólo en la atención inicial de denuncias, sino en la supervisión posterior. En escenarios como este, la diferencia entre una advertencia administrativa y una acción efectiva puede traducirse directamente en el bienestar —o el deterioro— de los animales involucrados.