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¿El pueblo? Bien gracias. La raza era mera utilería. Solo se les recordaba en los discursos y para sacarse las fotografías durante las campañas
00:10 martes 11 agosto, 2026
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La Costumbre del Poder es una serie de seis novelas publicadas entre 1975 y 1980. Son una excelente radiografía del México en el cual nací: partido hegemónico, corporativismo, clientelismo y redes de lealtad, el “dedazo”, control electoral y fraudes sistemáticos, medios silenciados, inclusión y cooptación de disidencias y corrupción estructural.
Luis Spota apodó a México “La Nueva Castilla”, pero desnudó la complicidad de los presidentes, con sus secretarios, sus familias, amantes, empresarios, criminales, líderes religiosos, y cómo tejieron una telaraña de complicidades.
¿El pueblo? Bien gracias. La raza era mera utilería. Solo se les recordaba en los discursos y para sacarse las fotografías durante las campañas.
Con genialidad, el novelista dejó un testimonio literario del destape, las lealtades, la miseria humana de nuestros políticos de entonces y la soledad que se vive allá arriba, en medio del estiércol de la administración de los recursos públicos.
Retrato hablado, Palabras mayores, Sobre la marcha, El primer día, El rostro del sueño y La víspera del trueno, son los títulos de los seis libros que usted debería releer o acercarse a ellos, porque encontrará una gran similitud en lo que pasó en la segunda parte del siglo pasado y lo que hoy vivimos.
Los mecanismos de hoy, las formas, la gente que nos gobierna y sus manías, son casi las mismas. La construcción de las élites, el destape o la designación de la corcholata, la campaña, la soledad y el abandono del presidente saliente, los sueños e intenciones de la nueva titular del Ejecutivo, el poder ya consolidado, los excesos, las maromas, y a veces la desilusión, parece que las escribió, con 50 años de antelación, Luis Spota.
Seguramente los morenistas de hueso colorado que han llegado hasta este punto, están poniendo un grito en el cielo diciendo que yo soy un crítico maldito de derecha, un conservador desgraciado y un comentócrata que escribe novelas. Pero no. En el fondo saben que han cometido errores terribles y que, por proteger a su movimiento, siguen en sus filas unos impresentables.
Los que cambiaron fueron muchos de ustedes, que vivieron luchando y criticando ese México que describió Luis Spota y que, ahora que arribaron al poder, regresaron en una versión corregida y aumentada.
Y la verdad, no me sorprende mucho, está muy estudiado el poder. Esa maldita droga que embrutece: embota la empatía, simplifica el pensamiento, reduce la complejidad del otro a “amigo o enemigo”, y vuelve a las personas más intolerantes, más autoritarias y, muchas veces, más torpes.
Lord Acton tenía razón: el poder te quita sensibilidad, matiz y capacidad de escuchar.
¿A qué funcionario o representante popular de hoy le queda el saco de las novelas de Spota?
COLOFÓN:
+Censores prianistas que ahora defienden la libertad de expresión.
+Opositores que exigen diálogo, cuando nunca escucharon a la izquierda que hoy gobierna.
+La verdad, después de tantos años, uno confirma que todos son iguales con poder.
Por Gustavo Rentería
@GustavoRenteria