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Ya que vamos a estar metidos en el futbol durante meses, es mejor hacerse a la idea de documentarse para poder tener algo de plática y no ser excluido
00:10 miércoles 29 abril, 2026
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El libro “Los héroes numerados" de Juan Villoro, es una mirada aguda y divertida sobre el deporte de las patadas. Se avecinan tiempos del dominio futbolero de nuestras vidas, así que la lectura de este libro nos dará material para sobrevivir.
Ya que vamos a estar metidos en el futbol durante meses, es mejor hacerse a la idea de documentarse para poder tener algo de plática y no ser excluido de la conversación colectiva. Por supuesto no es necesario ser un fanático desquiciado de ese deporte para poder disfrutar de un buen partido y hasta de algunas discusiones inevitables.
Habrá que ver y escuchar futbol, no hay escapatoria. A manera de preparación, sea usted fanático o no del deporte de las patadas, sugiero la lectura del libro Los héroes numerados (ed. Seix Barral) del escritor Juan Villoro. Es un acercamiento al futbol de la mano de la buena literatura. Es un paseo por la vida de algunos de los grandes futbolistas, de los propios mundiales, de la escandalosa FIFA, los negocios, el periodismo y su papel definitorio en la repercusión del deporte y el gran papel que juega la afición mexicana que, como bien dice el autor, a falta de resultados deportivos se dedica con entusiasmo a la pachanga futbolera.
Villoro es un narrador notable y un fanático estelar del futbol. Su mirada abarca con agudeza y humor el desarrollo de jugadores, entrenadores, equipos, encuentros históricos y las vicisitudes de nuestra ilusión con el representativo nacional. Aquí unos subrayados para que se animen a leerlo.
“Uno de los misterios del deporte es que las glorias y los descalabros ocurren dos veces: en el veloz mundo de los hechos y en la dilatada evocación de la memoria. Bien narrado, un gol repentino se convierte en un lance que pasa de generación en generación”.
“Franz Beckenbauer jamás cayó en la vulgaridad de bajar la vista. Recorrió las canchas con la cabeza erguida y la pelota imantada a los pies. En un futbol de fuerza física, ejerció una elegante rebeldía. (…) En 1960, Beckenbauer pensaba como el Manchester City de 2024”.
“El futbol existe para demostrar que estamos equivocados. Creemos que algo va a suceder y un crack decido que pase lo contrario. Es el caso excepcional de Andrés Iniesta”.
“La desmedida pasión argentina ha popularizado refranes como este: ‘Messi es mejor jugador del mundo y uno de los mejores de Argentina. En un país donde el talento se derroca en cualquier potrero, hay una curiosa obsesión por el genio que aún no se descubre: en alguna parte, un prodigio secreto espera ser visto por los otros’”.
“Pasemos al futbol femenil, cada vez más relevante. Su gran aportación es la honestidad. Estamos ante la mejor reserva del juego limpio. El futbol varonil se ha convertido en una rama del teatro que sorprende y decepciona en dosis iguales. (…) El futbol femenil ha prosperado en forma notable sin ser invadido por las trampas. No hay jugadoras famosas por anotar con la mano. La estafa es privilegio de los hombres”.
“Una de las características de la afición mexicana es que no consagra a los mejores, sino a los más simpáticos. A diferencia de culturas triunfalistas, como la Estados Unidos, que reconocen sin ambages al número uno, la nuestra desconfía de los ganadores, que por el mismo hecho de triunfar, se apartan de la gente. Durante el mundial de 1986, el mejor jugador con mayores récords de nuestra historia era Hugo Sánchez, pero la afición prefería a Francisco Javier El Abuelo Cruz, futbolista mucho más limitado que, sin embargo, tenía un una picardía de barrio que lo acercaba a nosotros”.
Ahí le paro, pero queda la invitación al libro de Juan Villoro para que lean futbol.
POR JUAN IGNACIO ZAVALA