Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
Tenemos la tendencia a concentrarnos más en nuestro ombligo que en nuestro alrededor. Eso nos hace perder contexto y perspectiva
00:01 miércoles 1 abril, 2026
Colaboradores
Es comprensible, natural incluso, queridos lectores, que le demos más importancia a lo inmediato que a lo alejado, trátese de distancia o de tiempos. Pero nos equivocamos cuando dejamos de tomar en cuenta el pasado tanto como cuando dejamos de observar lo que sucede en el mundo.
Me despido en esta columna de ustedes, o mejor dicho de este espacio que me brindó El Heraldo de México para explorar, precisamente, lo internacional.
Estos Apuntes de Guerra nacieron más o menos con la invasión rusa a Ucrania. Desde aquí hemos conversado acerca de ese conflicto y sus ramificaciones; del para mí nada sorpresivo regreso de Donald Trump a la Casa Blanca; del crecimiento de la derecha extrema lo mismo en EEUU que en Europa Oriental y Occidental; de la tragedia humana y civilizatoria que ha ocurrido en Gaza y los territorios palestinos ocupados, pero también del terrorismo y los horrores del fundamentalismo islamista.
La guerra de EEUU e Israel contra Irán también nos ha ocupado, como lo hizo antes el secuestro/relevo de Maduro o el bloqueo a Cuba. La necesidad de recordar valores que para algunos son superficiales o anecdóticos, como el Derecho Internacional, sin los cuales el mundo sería todavía más caótico y brutal de lo que ya es, ha sido otra constante en estas líneas.
En estos Apuntes de Guerra se han dicho las cosas como son, pero no se ha abusado ni de los adjetivos ni de los superlativos. He intentado mostrar, queridos lectores, que se puede criticar sin insultar y se puede defender sin menospreciar. Que el intercambio y el contraste de ideas pueden y deben ser respetuosos, comedidos. Que el humor y la ironía no tienen que ser vodevil, que no es necesario ser un patán para entretener.
Si logré mi cometido, o no, es algo que ustedes sabrán juzgar, queridos lectores.
A mí sólo me queda agradecerles que me hayan acompañado en este trayecto, de la misma forma que agradezco al Heraldo de México, a la familia Mieres y a Franco Carreño su hospitalidad y generosidad.
Arrieros somos y en el camino andamos, reza el refrán. Y en esos caminos y en esos andares nos volveremos a encontrar, no tengan ustedes duda de ello.
Hasta pronto.
POR GABRIEL GUERRA CASTELLANOS
@GABRIELGUERRAC