Vínculo copiado
Exclusiva
Pemex no se verá beneficiado de los precios por la condición económica en la que se encuentra
01:50 domingo 15 marzo, 2026
San Luis
El precio del petróleo parece estar en una montaña rusa, situación que originó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien empezó el conflicto con Irán sin pensar que se pudiera cerrar el estrecho de Ormuz, por donde circula todo el petróleo del golfo Pérsico y de los países árabes, aseguró en entrevista para Imagen Informativa el periodista especializado José Yuste. Con la no circulación por dicho estrecho, se ha provocado que no sea transportado el 20 por ciento de toda la producción mundial de petróleo y de gas; por ello es que se están escaseando estos productos y, a su vez, los precios se han ido al alza. Al generar esta situación una reacción negativa en la economía estadounidense, el mandatario de aquel país ha tratado de contener, en el discurso, la incertidumbre que se ha desatado, como el incremento del 17 por ciento de la gasolina en semana y media. Si bien, tras sus declaraciones respecto de la pronta terminación del conflicto, se tranquilizaron los mercados, el precio del petróleo comenzó a descender, las bolsas dejaron de reportar pérdidas, entre algunas otras cuestiones, aseveró que se necesitará que esto se cumpla; de lo contrario, las consecuencias de que permanezcan en conflicto dichos países provocarán pérdidas significativas para diversos sectores. Aunque el gobierno de México busca contener el incremento en la gasolina y el diésel, hasta el momento solo se conoce que se va a tener un apoyo en la gasolina magna, situación que podría representar un riesgo significativo para las finanzas públicas. Aunado a ello, se espera que el diésel y la gasolina premium sí tengan un incremento. “El gobierno tendrá que dejar de percibir ingresos por impuestos, no va a quedar de otra”, puntualizó. Aun cuando México es considerado como un país petrolero y se esperaría que esta crisis represente un impulso, descartó que Pemex pueda aprovechar esta situación debido a que se importa el 50 por ciento de la gasolina, alrededor de tres cuartas partes del gas que se consume en el país, y a Pemex le está costando trabajo refinar.