Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
No me refiero al estadio Banorte, el viejo Azteca, que estará a tiempo y a la altura
00:10 jueves 2 abril, 2026
Colaboradores
Dicen que los Mundiales son una inversión redituable. Cuestan mucho, pero mueven el mercado y, sobre todo, sirven para mandar al planeta entero el mensaje de que eres un país viable, próspero, eficaz. A juzgar por lo que vimos el sábado en el México-Portugal, no será el caso.
No me refiero al estadio Banorte, el viejo Azteca, que estará a tiempo y a la altura. El problema, esta vez como tantas otras, no está en el sector privado, sino en el público. Por todos lados.
Es una ruina la Ciudad de México, un queso gruyere de baches que, salvo intervención divina, no logrará parcharlos en los dos meses y pico que faltan para la inauguración. Del Mundial sabemos hace años, desde antes incluso del sexenio del Peje, y no hubo un plan de mejoramiento chilango a largo plazo, pero tampoco un plan de emergencia a cargo de la jefa de Gobierno anterior y su equipo. Súmenle la proliferación de puestos ambulantes por todos lados, o la de ratas, literalmente, en Reforma. Del tranvía elevado que iba a llevarnos al estadio, olvídense.
En efecto, es la iztapalapización de la Ciudad. No caigan en el chantaje woke de que decir eso es un acto clasista. Todos sabemos que lo que está en juicio no es Iztapalapa en sí. Es la gestión como alcaldesa de la que hoy gobierna los destinos chilangos.
Es una ruina también el Benito Juárez, por mucho que le estén dando esa manita de gato a toda velocidad. Se canceló un aeropuerto de primera a fin de hacer uno, el AIFA, que podría ser un aeropuerto decoroso para una ciudad de tamaño medio en provincias, si estuviera conectado con la Ciudad. No lo está. Lo hicieron a trompicones, sin, otra vez, planes adecuados, como se han encargado de hacernos ver los gringos con la cancelación de rutas y demás. En el mejor de los casos, servirá para que nos visiten algunos compatriotas desde Chiapas o Zacatecas, en el entendido de que a Mbappe y Lamine Yamal no los puedes pasar por Zumpango, y de que no parece probable que los vuelos desde Berlín o Londres empiecen a aterrizar ahí próximamente. Para colmo, el otro aeropuerto, el de la Ciudad, está en manos de las mafias de taxistas, que dan un servicio insuficiente y hamponesco. Si quieren calibrar la capacidad de la 4T para armar encuentros planetarios de alto nivel, piensen que ni a esos pudieron, o quisieron, someter para recibir a los visitantes. No hay Uber en el aeropuerto, no.
En realidad, no había por qué suponer que las cosas funcionarían de otro modo. La 4T tiene la economía en punto muerto, a Pemex en quiebra, a Dos Bocas entre inundaciones e incendios, a los trenes fuera de las vías, con varios muertos, y la vacuna Patria sin aparecer, a seis años del inicio de la pandemia. Tendremos el Mundial esperable. Un Mundial a la altura de este momento histórico.
De la Selección mejor no hablamos.
POR JULIO PATÁN
COLABORADOR
@JULIOPATAN09