Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
Si son 130 mil o más los desaparecidos eso no cambia la naturaleza atroz de la situación
00:10 martes 7 abril, 2026
Colaboradores
Dos actitudes del gobierno federal en relación con la gravedad de las desapariciones muestran un notable contraste. La semana anterior, con un tono semejante al triunfalismo, la señora presidenta (con A), presentó un vasto informe sobre las desapariciones forzadas (y no) en este país. El bailoteo de las cifras, los porcentajes y las comparaciones anularon la objetividad. Una vez más se quiso resolver lo presente con broncas al pasado. La coincidencia llegó pronto.
Si son 130 mil o más los desaparecidos eso no cambia la naturaleza atroz de la situación. Y si se quiere hacer de otra manera se exhibe un afán de propaganda; no de comprensión, mucho menos de solución.
¿Se puede “resolver” esto de los desaparecidos? ¿Aparecer cadáveres soluciona algo? No.
Por desgracia la frase más exacta sigue siendo la de Rubén Figueroa cuando gobernaba Guerrero: aquí no hay desaparecidos, nada más hay muertos. El hallazgo de Ceci Flores lo comprueba.
El otro punto de contraste es el airado rechazo del informe de las Naciones Unidas y su desdén ante la oferta de apoyo técnico. Desautorizar al Comité Contra la Desaparición Forzada (a pesar de las alusiones al calderonato y la inocencia actual del Estado), ha sido no sólo el acto inaugural de la cancillería en manos de Don Roberto Velasco sino una reacción apresurada y biliosa.
Sesgado, tendencioso, parcial, fuera de contexto, han sido los calificativos contra el reporte de las Naciones Unidas, cuyo contenido no varía así lo repruebe el gobierno o lo tire a la chimenea.
En todo el mundo, y hasta fuera de él se conoce la gravedad de las desapariciones en México y la existencia de cientos (por no decir miles) de fosas y hasta cementerios clandestinos. El documento despreciado bien pudo ser visto de otra manera.
Un diplomático sagaz lo habría dejado reposar para análisis y comentario posterior y habría seleccionado las partes recuperables, como esta: “…no hay indicios fundados de que exista a nivel federal, una política para la comisión de tales actos, ya sea por acción deliberada u omisión”.
Pero como Faulkner: prefirieron el estruendo y la furia. Sin embargo, cuando arriba dije sobre el conocimiento planetario y hasta espacial de este “grave flagelo”, como le llaman, no exageré: “Leticia Hidalgo, fundadora del colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (Fundenl), comunicó que los nombres de 52 personas víctimas de desaparición en la entidad acompañan a la misión de astronautas de la misión Artemis II, por convocatoria de la NASA, para visibilizar esta crisis humanitaria en el país”.
Los desaparecidos mexicanos ya se conocen en la parte oculta de la Luna… ¡y más allá!
POR RAFAEL CARDONA
COLABORADOR
@CARDONARAFAEL