Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
Hace 20 o 25 años, un reportaje sacudió al aparato gubernamental estadounidense
00:10 viernes 13 marzo, 2026
Colaboradores
Una de las constantes fuentes de escándalo gubernamental en Estados Unidos es el presupuesto militar, ahora englobado en el Departamento de Guerra, pero que muestra pocos cambios respecto a lo que ocurría con su predecesor, el Departamento de Defensa.
Hace 20 o 25 años, un reportaje sacudió al aparato gubernamental estadounidense al señalar cómo las prácticas contables del Pentágono estaban más enfocadas a cubrir errores que a poner orden en un presupuesto que ya entonces superaba los 600 mil millones de dólares.
Y hoy, que tiene un presupuesto equivalente a 1.5 billones de dólares (o sea algo así como 1.500,000.000,000) sigue con los mismos problemas.
Cierto que el presupuesto del Pentágono sirve para muchas cosas, desde el financiamiento de agencias de inteligencia hasta el de programas culturales, transportación de funcionarios, ayuda a otros países o investigación científica. Y si, puede ser visto también como uno de los motores de la economía estadounidense. Pero...
Si hace ya más de 25 años que un precio de 600 dólares para asientos de retretes se convirtió correctamente o no en el símbolo de un gasto fuera de control, ahora los estadounidenses enfrentan lo que puede ser un nuevo escándalo. Y si aquel y otros costos exagerados encubrieron, al menos de momento, auténticos fraudes o dinero no-encontrado, hoy parecen otra cosa.
Al margen de que en estos momentos Estados Unidos sostiene una impopular no-guerra con Irán que literalmente cuesta un mil millones de dólares diarios, enfrenta un escándalo burocráticamente clásico: el gasto de emergencia para evitar tener recursos disponibles al final del año fiscal y aceptar que puede gastar menos de lo que pidió.
Esta vez, el Pentágono enfrenta preguntas sobre su gasto el pasado mes de septiembre, que en Estados Unidos es el último del año fiscal, cuando gastó 93,4 mil millones de dólares, de los que 50 mil millones en los últimos cinco días.
De acuerdo con un reporte del grupo no-gubernamental Open The Books (abran los libros), citado por la historiadora Heather Cox Ricxhardson, el Pentágono que ahora comanda el secretario de Guerra Pete Hegseth, compró "un piano de cola Steinway & Sons de 98,329 dólares para la residencia del jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, 5.3 millones de dólares para dispositivos Apple como el nuevo iPad, y una cantidad astronómica de mariscos, incluyendo dos millones de dólares en cangrejo real de Alaska".
El grupo distinguió en particular el gasto de 6.9 millones de dólares en colas de langosta, que, según afirmó, es "al parecer" un platillo favorito del Pentágono. Otros alimentos tuvieron su lugar también en septiembre: 15.1 millones de dólares en filetes de rib-eye, 124,000 dólares en máquinas de helados y 139,224 dólares en 272 pedidos de donas.
Todo esto mientras el gobierno suprime programas sociales y educativos.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE