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Académico advierte privatización de facto y riesgos ambientales en la zona costera
01:50 miércoles 6 mayo, 2026
Jalisco
El conflicto social y ambiental registrado en Playa Las Cocinas, en Punta de Mita, es reflejo de una disputa desigual por el territorio entre comunidades locales y grandes intereses económicos vinculados al desarrollo turístico, advirtió el doctor José Alfonso Baños Francia, urbanista, investigador y profesor del Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara. En entrevista, el especialista señaló que lo ocurrido no es un hecho aislado, sino parte de un fenómeno recurrente en zonas costeras del país, donde el crecimiento turístico ha implicado procesos de apropiación del territorio que desplazan o limitan a las comunidades. “Lo que vemos es una lucha por el territorio, una lucha muy desigual donde los poderes económicos y políticos se imponen sobre la base social. No es un fenómeno nuevo, ha estado presente desde hace décadas con la instalación de grandes desarrollos turísticos”, explicó. Baños Francia destacó que Playa Las Cocinas tiene un alto valor ambiental y social, no solo por su condición de espacio natural, sino por su uso tradicional por parte de la comunidad, además de ser un punto relevante para el equilibrio ecológico del litoral. En ese sentido, advirtió que las intervenciones recientes, como la construcción de muros y el movimiento de grandes volúmenes de arena, pueden alterar la dinámica natural de la playa y agravar problemáticas como la erosión costera, en un contexto de crisis climática. “El impacto no es solo ambiental, también es social. Se está modificando un espacio que ha sido utilizado históricamente por la comunidad, sin procesos adecuados de información ni consulta”, subrayó. Sobre la propuesta de la empresa desarrolladora de retirar únicamente cinco metros la obra, el académico consideró que se trata de una medida insuficiente y meramente paliativa. “Es una solución parcial a un problema que pudo evitarse si desde el inicio se hubieran considerado tanto las variables ambientales como las sociales. Lo ideal hubiera sido respetar los 20 metros de zona federal y generar un proyecto más empático con el entorno”, puntualizó. El investigador también cuestionó la falta de socialización de los proyectos turísticos con las comunidades locales, lo que, dijo, genera desconfianza y conflictos. “No basta con estudios de impacto ambiental; se requieren también estudios de impacto social y procesos de diálogo. La imposición de proyectos sin consenso es lo que detona este tipo de problemáticas”, añadió. En cuanto al acceso a las playas, Baños Francia reconoció que, aunque legalmente son públicas, en la práctica existen obstáculos que limitan su uso, especialmente en zonas de alta plusvalía turística. “Estamos viendo una privatización de facto. Aunque la ley establece que las playas son de la nación, el acceso real se restringe mediante desarrollos, vigilancia y falta de entradas adecuadas”, explicó. Finalmente, consideró que aún es posible restaurar el daño ambiental en Playa Las Cocinas; sin embargo, insistió en que el principal aprendizaje debe ser modificar el modelo de desarrollo turístico para hacerlo más incluyente y sustentable. “Se puede restaurar, pero lo más importante es cambiar la forma en que nos relacionamos con el territorio. Hay que incluir a las comunidades desde el inicio y entender que el desarrollo no puede darse a costa del entorno ni de la gente”, concluyó.