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#ESNOTICIA
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"La censura ya no funciona ocultándote información … funciona inundándote con inmensas cantidades de información errónea … irrelevante”. Yuval Noah Harari, Yuval Noah Harari historiador y escritor israelí
02:05 viernes 22 mayo, 2020
ECONOMÍA CONDUCTUAL
En el contexto de la pandemia actual, encontramos cotidianamente juicios basados en información incorrecta, imprecisa o francamente tendenciosa; que en muchos casos tratan de impulsar o descalificar una visión, más política o ideológica, que científica. Observamos la difusión de “noticias” que presentan información falsa o de dudosa procedencia frecuentemente, incluso sin consultar el contenido. O se cuestiona el juicio que otros emiten, descalificándolo por no tener conocimientos sobre el tema; como si ese argumento no aplicara en sentido inverso y quien cuestiona no careciera de conocimientos para decidir si el otro juicio es correcto. La falta de pensamiento científico lleva a creer argumentos que no corresponden a ningún hecho verificable, comprobable y, consecuentemente, a no entender lo que un concepto o una situación reflejan. Como ejemplo está la versión (sorprendentemente difundida) de que no se trata de una pandemia, sino de un complot inducido por fuerzas oscuras y que la enfermedad se “activa” por las las señales 5G. Son tantas las imprecisiones y absurdos de estos argumentos que resulta difícil decidir por dónde empezar a descalificarlos, pero, además ello es casi imposible cuando lo que se discute no es la existencia de una evidencia, sino que se cree que la falta de evidencia es precisamente la muestra de la conspiración. Un error frecuente, se da en la interpretación de la inmunidad del rebaño. Esta inmunidad, es un concepto epidemiológico que se refiere a que una proporción (de entre 70 y 90% dependiendo de la tasa de contagio) de una población es inmune a una enfermedad, como resultado de que: se han generado anticuerpos porque ya se padeció la enfermedad o porque la persona fue vacunada (siendo este último caso la proporción más importante). Para México esto implicaría que entre 84 y 108 millones de habitantes fueran inmunes. Dado que no existe una vacuna y conociendo el comportamiento de la enfermedad, ello implicaría más de 80 millones de enfermos y más de 1 millón de personas fallecidas. Si se considera además el tiempo para desarrollar una vacuna, probarla, producirla y distribuirla a nivel mundial, una inmunidad de rebaño por vacunación requeriría más de un año. Esa inadecuada comprensión de lo que significa la inmunidad rebaño, es lo que lleva a la sugerencia de que una rápida reanudación de la actividad económica puede disminuir el efecto económico negativo y tener un costo razonable de salud. La postergación del retorno a la actividad en cada país debe depender de varios factores: De su capacidad hospitalaria para atender los picos derivados del contagio. De la capacidad de los sistemas de monitoreo, prueba y verificación de la ruta que sigue el contagio (situación que México se negó a seguir pese a la recomendación internacional al respecto). Y, de la capacidad para tener medidas de salud pública, como la colocación de sanitizantes y reparto de cubrebocas obligatorios en sistemas de transporte público y otros espacios potenciales de concentración. Postergar unas semanas el retorno a la actividad (por ejemplo, en una ciudad como la de México), puede representar un efecto económico negativo, pero disminuye la probabilidad de un potencial rebrote y nuevo pico de contagio, que obligue a una posterior cuarentena adicional con efectos adicionales sanitarios y económicos. El autor es politólogo, mercadólogo, financiero, especialista en economía conductual y profesor de la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo de Mexicana de Becas. [email protected] – síguelo en Twitter @martinezsolares